EL PRIVILEGIO 100 MILLAS, UN RECORRIDO POR NUESTRA HISTORIA

Carreras recomendadas Crónica

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Las 100 millas del PRIVILEGIO surgen de revivir la historia de Ciudad Real, vinculada al Castillo de Montalbán y al devenir del Golpe de Tordesillas perpetrado contra el rey Juan II de Castilla , recreando el recorrido que hizo el correo real desde el Castillo de Montalbán hasta la Puerta de Toledo en Ciudad Real.

 

A diferencia de otras carreras de ultra distancia a las que nos hemos enfrentado el principal enemigo en este caso no es el desnivel acumulado esta vez lucharemos contra un clima adverso por suerte este año solo en forma de un frio intenso y contra las largas horas de soledad entre avituallamiento y avituallamiento, además se trata de una carrera sin balizar donde deberemos estar atentos a nuestro GPS para no perder el rumbo.

 

Tenemos distancias para todos los gustos y capacidades físicas.

 

  • 100 millas para los más valientes en modalidad Trail y marcha nórdica
  • 50 millas para los que quieren sufrir un poquito menos, también Trail y marcha nórdica
  • 6 leguas para aquellos que les gusta más ir a tope

 

En nuestro caso el reto serían las 50 millas en marcha nórdica, es decir unos 86 km y 1200 positivos, aunque finalmente nos fuimos casi a los 90km.

 

Es de agradecer que cada vez más carreras de larga distancia incluyan la modalidad de marcha nórdica , El privilegio es una carrera estupenda para esta disciplina , ya que la gran mayoría de las sendas/pistas se adaptan perfectamente a nuestra técnica de bastoneo , aunque poco a poco vamos tumbando ese tabú quiero recordar que la marcha nórdica no es senderista y que la velocidad que podemos alcanzar es realmente alta, en competiciones cortas se pueden alcanzar ritmos por debajo de 6 minutos el km , además  tienen una serie de normas y penalizaciones que lo hacen muy atractivo . En este caso la prueba no era arbitrada por lo que no hay sanciones por realizar mal la técnica, pero sí que la organización fija unos ritmos para asegurarse que nadie corra, ya que para correr tenemos la otra disciplina.

 

Son las 10 de la mañana cuando nos encontramos en la línea de salida en la población de Santa Quiteria , de camino a la salida nos vamos encontrando participantes de las 100 millas que ya vienen de una noche entera corriendo.

 

Poco antes de la salida, en un reciento habilitado por la organización, que a su vez es la zona de avituallamiento para los corredores de 100 millas, recogemos el dorsal, la bolsa del corredor y el GPS de seguimiento que entrega la organización.

 

Ya en el arco de salida el director de carrera nos realiza unas ultimas indicaciones, acerca del funcionamiento de la baliza en caso de emergencia y también de varios otros factores a tener en cuenta como una zona del recorrido donde estaremos durante varios km sin cobertura.

 

Aunque la mañana es fría (-2º), el sol nos da un pequeño respiro e incluso podríamos decir que tenemos una temperatura agradable para realizar deporte.

 

Una de las mayores dificultades de esta carrera sobre todo en la versión marcha nórdica es que la distancia entre avituallamientos es considerable y a nuestro ritmo implica varias horas entre punto y punto.

En este caso nuestro primer tramo de recorrido constara de 24 km, comenzamos la carrera y tenemos un tramo de 2 kms de asfalto y luego ya nos metemos por caminos de tierra, en el km 5 comenzamos un tramo que hay de desnivel siendo en el km 6 donde termina este ascenso. En este tramo sobre el km 16 o 17 nos teníamos que haber metido (según nos explico otro compañero al finalizar la carrera) por un lateral pequeño que había alado de una puerta pero nosotros no lo vimos y continuamos por el lado izquierdo, mirando el track de la prueba en todo momento nos marcaba que teníamos que ir por ese mismo sitio que íbamos pero por el otro lado de la valla pero por más que mirábamos no teníamos posibilidad de saltar porque era una valla muy alta y que no tenia ningún hueco para poder pasar. Seguimos adelante pensado que al llegar al final habría algún sitio que uniera los dos caminos, pero no fue así. Cuando llegamos al km 23 nos encontramos con otros 7 participantes más que les había ocurrido lo mismo que a nosotros y no encontraban sitio para poder ir en la dirección que nos marcaba el track. Entre todos conseguimos doblar un poco un trocito de valla y poder saltar para poder llegar al avituallamiento del km 24 , son las cosas que tienen las carreras en las que tenemos que seguir el track.

 

 

Tras dejar atrás el avituallamiento del 24 km, ponemos rumbo al siguiente punto, la población de Piedrabuena, que es el 56km del recorrido, esta parte se hace realmente dura. Para mi esta parte fue la más dura de la carrera, no por la dureza del terreno porque es perfecto y apenas tiene desnivel, ni porque me haya quedado sin agua o sin alimentación, porque ya íbamos preparados para estas largas distancias entre los avituallamientos, sino por no ver a nadie en tantos kilómetros ya que  al ser muy pocos participantes en esta modalidad no coincides con otros competidores, tampoco tienes avituallamientos para parar aunque sean 5 minutos y poder hablar con los voluntarios. Ademas empieza a hacerse de noche y comienza ya a hacer frio. Son en estos tramos tan largos en los que llega el momento de ponerse un poco de música para animarnos el camino y evitar pensar tanto , no siempre la dureza viene por grandes desniveles o tramos técnicos 

 

En Piedrabuena, me reencuentro con mi familia y aprovechamos para cambiarnos de ropa y abrigarnos, son las 22:00 y la oscuridad hace un rato que nos acompaña y la temperatura ha bajado considerablemente.

 

Dejamos Piedrabuena atrás y aunque el cansancio comienza a hacer mella, al menos la distancia entre los avituallamientos se reduce, nuestro siguiente punto es la población de Picón en el 67Km. Cuando salimos del avituallamiento notamos considerablemente el frio, aunque ya nos habíamos cambiado de ropa y estábamos preparados para el frio, pero el haber estado parados hace que  cueste  volver a retomar camino, pero  estamos mas motivados porque ya nos quedan solamente 30 kms y los avituallamientos están cada 10 kms aproximadamente. En estos kilómetros hasta el siguiente avituallamiento nos encontramos con otras pequeñas subidas en el km 59 y en el 65 aproximadamente porque como nos han salido más kilómetros puede ser que haya alguna variación. Aunque son pequeñas subidas como ya llevamos tantas horas caminando se hacen duras.

 

Reponemos fuerzas en el avituallamiento de Picón y continuamos rumbo a nuestra penúltima parada en la población de Las casas. En este avituallamiento nos animaron muchísimo los voluntarios y me hizo mucha gracia porque me dijeron que me veían muy fresca, que habían pasado por allí otras chicas que iban peor que yo, y le comenté que la procesión iba por dentro pero que me podían las ganas de terminarla. Continuamos la ruta con frio, pero con motivación porque cada vez nos queda menos, en este tramo volvemos a encontrar otra pequeña subida entre los kms 79 y 80 (aproximadamente) pero, aunque nos cuesta ya vemos a los lejos nuestro próximo avituallamiento y nos hace seguir

 

En el avituallamiento de Las casas, 78km (nosotros aquí ya llevaríamos 82 kms), ni siquiera paramos, el frio hace que apenas hayamos bebido y nuestras ganas por alcanzar la meta y no enfriarnos con una parada hacen que continuemos sin apenas detenernos, entramos solamente para comunicar el numero de nuestros dorsales y seguimos camino.

 

Dejamos Las casas atrás y ponemos rumbo a nuestro punto final, la puerta de Toledo en Ciudad Real.

 

La noche sigue siendo nuestra única compañera y en el silencio de la oscuridad uno va pensando, lo dura que se puede hacer esta carrera realizándola sola, por suerte y como en otras muchas ocasiones tenemos el privilegio de compartir la carrera con nuestro compañero de club Héctor, ya son varias batallas de este estilo las que llevamos encima y aunque a medida que van pasando las horas las conversaciones se van apagando debido al cansancio, el mero hecho de sentir la compañía hace que solo tengas que preocuparte de seguir avanzando.

 

A lo lejos vemos ya las primeras luces de nuestro destino, Ciudad Real nos está esperando y cubrimos los últimos kilómetros con la felicidad de sabernos finisher de otro reto. La llegada ya de madrugada muy cerca del amanecer es una de las más bonitas que he visto, la Puerta de Toledo iluminada, algo bueno tiene llegar de noche, nos recibe y tras rodearla la cruzamos para caminar los últimos metros antes de cruzar la meta.

 

Mi familia, que también han sufrido ya que has estado pendientes de mi durante toda la carrera, me recibe, a pesar de las horas allí está el fotógrafo de la organización para inmortalizar el momento. Y como siempre de repente te das cuenta de que lo has logrado y descansas cuerpo y mente.

 

La organización tiene una carpa donde poder recuperarnos y estar calentitos y donde recibimos la prenda por ser finalistas, una pantalla gigante muestra todo el mapa y los dispositivos GPS de los corredores que aún están por llegar, desde ahí la organización ha estado durante todas estas horas vigilándonos y asegurándose de que todos estemos bien, ese trabajo que no se ve pero que tan importante es.

 

Aunque estamos  cansadas se hace difícil salir del calor que proporciona la carpa …. pero toca irse a casa a descansar.

 

En unas horas estaremos de nuevo en el arco recibiendo nuestro premio como primera fémina en la modalidad marcha nórdica, es anecdótico, pero para que vamos a negar que hace ilusión.

 

En definitiva, es una carrera que tiene un encaje perfecto para realizarla en marcha nórdica, eso si sabiendo que es dura sobre todo debido a las bajas temperaturas y la distancia de avituallamientos, pero los que nos gusta la ultra distancia ya sabemos que esto forma parte de esa diversión/sufrimiento que tanto nos gusta.

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