Si algo tenia claro cuando el año pasado cruce la meta de la distancia Trail (60 km) , es que algún día volvería para hacer la distancia Ultra.
Y ahora después de haber cruzado nuevamente la meta, debo decir que no estaba para nada equivocado, no solo eso, sino que puedo afirmar sin miedo a equivocarme que si quieres disfrutar de la Ultra Sierra Nevada en toda su totalidad es imprescindible hacer ambas distancias , para poder poner en perspectiva la majestuosidad de la carrera y sus paisajes.
Si tuviese que recomendar te diría que empezases por la distancia Trail , aquí puedes leer nuestro articulo del año pasado ,https://aetrail.com/?s=sierra+nevada , para poder disfrutar de las increíbles vistas durante el día de la zona del embalse de Quentar o la subida a torre rescoldo y su increíble cresteo con vistas a Sierra Nevada , sin duda uno de esos sitios que se quedan fijados en la mente de cualquier trailrunner para siempre.
Este año la organización, con muy buen criterio desde mi punto de vista , traslado el punto de recogida de dorsales y la feria del corredor a Granada , en concreto al Paseo del Salón , desde donde se dará la salida de la distancia UltraTrail.
Soy un enamorado de Granada, no lo puedo negar. Recoger el dorsal en ese ambiente, con la mezcla de la ciudad y los corredores, tomarte una cerveza con compañeros antes de ponerte el traje de batalla… es un lujo que aporta un valor añadido enorme a la carrera.
Además es una carrera especial , ya que compartiré la aventura con mi amiga Albani , otras alma desatada de las montañas a la que tuve la suerte de conocer hace unos años en otro Ultratrail.
La recogida de la bolsa del corredor es muy rápida , dividido por distancias, en apenas un par de minutos ya tenemos nuestro dorsal junto a la bolsa muy bien surtida:
- Camiseta Joma
- Gorra Joma negra
- Soft flask HSN
- Gel y gominolas HSN
- Bote de Red Bull
- Gorra de la carrera
La prenda finisher (un cortavientos de Joma muy chulo) hay que ganársela llegando a Prado llano.
Llevábamos toda la semana pendientes del tiempo, que parecía querer endurecer aún más la aventura. Por suerte, al final decidió unirse a la fiesta y, al menos en nuestro caso, nos regaló un día perfecto para el trail: temperatura ideal, sin apenas sol, con algo de lluvia y nieve a ratos. Poco más se puede pedir.

La salida en Granada es simplemente emocionante. Un homenaje a Miguel Ángel Torres, uno de los padres de esta carrera, que falleció el año pasado en un accidente de montaña, marca el inicio. Su espíritu acompaña a los 350 valientes que estamos en la línea de salida.
Cuenta atrás.
“Viva la vida” sonando.
Fuegos artificiales.
Nieve artificial cayendo sobre el arco.
Pulsaciones a mil y la piel erizada. Empieza lo serio

Comenzamos rápido , corriendo por un tramo urbano que viene genial para que cada uno se coloque en su sitio , nada de embudos , me encantan las carreras que tienen esto en cuenta , es cierto que no hay prisa pero los embudos y los trailrunners no nos llevamos bien.
Poco a poco dejamos el asfalto y nos adentramos en el monte, en dirección a la Alhambra. La oscuridad no nos deja verla con claridad, pero sabemos que está ahí, observándonos… quizás deseándonos suerte.
Las luces de Granada se van apagando a nuestra espalda mientras seguimos ganando altura. Los primeros 10 km son bastante corribles y nos permiten avanzar con fluidez hasta el primer avituallamiento, en el Cerro del Sol. No hace frío. Aparece algo de lluvia, pero desaparece rápido.
Continuamos cresteando hasta divisar a lo lejos las luces de nuestro siguiente destino: Beas de Granada (km 17). Parada rápida y seguimos.
Pasamos por lo que parece ser una cantera , antes de meternos en un largo tramo por la Cañada del Muchacho , ya sabéis , ese típico cauce de rio seco que te obliga a ir con todos los sentidos alerta para no pegar un inoportuno tropezón
Llegamos al avituallamiento de Cortijo de Aguas Blancas sobre el 30 km y comenzamos una larga subida por una pista , estamos en el 35 km y a nuestra izquierda se encuentra el rio Aguas Blancas que desemboca en el embalse de Quéntar , lamentablemente la oscuridad y las nubes no nos dejan disfrutar del paisaje como se merece , por suerte para nosotros y como dije al principio de esta historia esa parte la pudimos disfrutar con luz del día el año pasado , el embalse nos va acompañando durante toda la bajada , llegamos a la carretera y ahora si podemos verlo de cerca ya que cruzamos su presa , una buena luna y cielo despejado seguramente nos daría un espectáculo visual increíble , pero no se puede tener todo.

Continuamos en dirección a Quéntar , me parecen fascinantes los Trail en los que de vez en cuando te liberan de las montañas y te dejan pasar por los pequeños pueblos , atravesarlos de día con la gente es muy motivador , pero atravesarlos durante la noche , donde el único ruido que escuchas son tus pisadas al correr tiene una magia especial.
Repostamos en Quéntar , donde tenemos de todo, caldo y sándwiches , son mi dieta , procuro como en anteriores carreras huir de lo dulce y centrarme en lo salado.
Dejamos Quéntar atrás y sabemos que las cosas van a ponerse mas serias a partir de ese momento , comenzamos a subir en dirección a mi punto favorito de la carrera y que el año pasado me dejo enamorado , la subida a Torre Rescoldo.
Es una subida que te permite ir a un paso alegre y que te da unas vistas espectaculares a Sierra Nevada , este año la noche aun nos acompaña y solo vemos las siluetas de las montañas en la lejanía , pero el espectáculo de verlo de día es algo que nunca se olvida , todo el cresteo es una zona abierta que te permite ver Sierra nevada en todo su esplendor , ese es el motivo de que debería ser “obligatorio” hacerse la distancia de 60 km y al año siguiente la de 100 km , si quieres disfrutarla como se merece no debes ni dudarlo.
Una larga bajada nos lleva directos a Pinos Genil , una ultima parte asfaltada y el ser conocedor de todo lo que viene a continuación nos recuerda que es momento de tomarse la bajada con calma y guardar piernas.
Llegamos a Pinos Genil , el corazón de la carrera, ese lugar donde si aún no te has dado cuenta , descubres que el Trail es un deporte especial . Bajo un Arco de Soy Montaña te espera Silvia con una sonrisa de oreja a oreja para darte un emotivo abrazo y preguntarte como estas, por segundo año no puedo evitar que un cosquilleo recorra mi cuerpo y esa paz que trasmite me haga pensar “Sí, hoy también cruzo meta”.
Silvia es la Mama de David Kala,un chico que falleció en un accidente de montaña en 2014 y que desde entonces a través de la organización sin animo de lucro “Soy Montaña’” usan el deporte como una herramienta para superar los problemas y la creación y promoción de eventos deportivos, así como a la venta y distribución de camisetas con el logo de la asociación, cuyo beneficio va íntegramente destinado a una causa solidaria
Aquí tenemos nuestra primera bolsa de vida y toda la comida que queramos, aprovechamos para cambiarnos y comernos un buen plato de macarrones.
A partir de aquí… empieza realmente la Ultra Sierra Nevada.
Desde este punto hasta meta, prácticamente todo será subir.
Nada mas dejar Pinos Genil comenzamos a subir en dirección al pantano de Quéntar que esta vez lo veremos desde el otro extremo , si miramos a nuestra izquierda podemos ver todo el cresteo que hemos hecho en dirección a Pinos Genil , tras una buena subida , llegamos a uno de los tramos más técnicos y peligrosos de la carrera , bajaremos hasta casi tocar el agua del embalse , un primer tramo muy técnico donde hay que estar muy atentos para no tener un mal apoyo y acabar con alguna abolladura , que a estas alturas de la carrera puede ser crucial.

Una vez abajo comenzamos de nuevo a subir bordeando todo el pantano, una zona muy bonita visualmente.
Una vez arriba comenzamos otra bajada corta que nos llevara hasta una fuente natural justo antes de enfrentarnos a las temidas Zetas , es impórtate tener localizado este sitio porque de hacer calor como nos ocurrió el año pasado puede ser crucial , cuando cruces un pequeño riachuelo debes girar un poco a la izquierda en lugar de seguir las señales de carrera y lo encontraras a unos 5 metros , reponemos agua , fresquita y riquísima y ponemos rumbo a las zetas.
La gente le tiene miedo a este tramo , es cierto que si vas justo pude hacerse largo , en mi caso es una subida que me favorece así que puedo subir a buen ritmo y adelantar a varios corredores , seguiremos subiendo hasta el Dornajo , donde encontramos otro avituallamiento.

El siguiente tramos es una pista que pica primero para arriba y luego cuenta con varios km de bajada , ideal para aquellos que tienen piernas aun , nosotros optamos por trote/caminar , dejamos la pista atrás y nos metemos en el bosque , grandes pinadas son ahora nuestras compañeras mientras divisamos ya las pistas de esquí y nos encontramos las primeras nieves a nuestro paso. Esta senda nos lleva al próximo avituallamiento el Jardín Botánico , reponemos rápido y seguimos marcha.

Salimos ahora a la carretera que sube a Sierra nevada y tenemos que hacer unos 2km por ella , seguramente no quede mas remedio, pero es quizás la zona que se me hace más pesada , aunque las vistas son espectaculares el asfalto le resta encanto. Volvemos a un tramo boscoso que nos lleva de nuevo a la carretera, esta vez a diferencia de otros años , por problemas en la carretera no pasamos por la meta , sino que nos desviamos a la izquierda y seguimos subiendo hasta el parking de los peñones , poco antes pasaremos por el ultimo avituallamiento donde hemos recogido los crampones y el pantalón con membrana , material obligatorio.

Nos colocamos los crampones por primera vez en nuestra vida , y comenzamos a ascender por la pista, la calima que ha habido estos dos últimos días hace que la nieve tenga un tono amarronado muy particular y curioso.
La nieve esta muy blanda y se hace realmente duro avanzar , cada metro es una victoria , y sinceramente a estas alturas doy gracias que hayan recortado unos km de subida debido al tiempo , las vistas son increíbles y pequeños copos de nieve nos acompañan en toda la subida.

Arriba… espectáculo.
Copos cayendo.
Silencio.
Montaña en estado puro.
Quedan 5 km de bajada.
Al principio con respeto, pero pronto vemos que se parece a bajar por nuestras queridas pedreras de Alicante. La nieve blanda ayuda y acabamos disfrutando muchísimo, entre risas, sabiendo que ya somos finishers.

Llegamos a Pradollano, quitamos crampones y afrontamos los últimos 800 metros entre gente animando.
¿Qué tiene este deporte, que puedes llegar el 125 y sentirte como si hubieras ganado?
18 horas después, cruzamos la meta.
Se cierra el círculo.

Prenda finisher, medalla y una plaza de Pradollano que parece sacada de un sueño. Las montañas, al fondo, observando… dando el visto bueno.
Abrazos, fotos, suspiros.
Cerveza, comida caliente, caldo… y la satisfacción de haber vivido algo único.

Otra aventura más.
lass=»yoast-text-mark» />>Otra cima conquistada.
>Otra historia que se queda para siempre.
Una carrera que no deberías perderte de ninguna de las maneras y de la que puedes obtener toda la informacion en su pagina web que os dejamos a continuación.

