Travesía El Escorial – Navacerrada 2026: cuando la montaña, el barro y el silencio hablan el mismo idioma

Carreras recomendadas Crónica

Loading

 

No tenía pensado escribir sobre esta carrera, de hecho, todo iba a quedarse en unas cuantas fotos subidas a Google y algún recuerdo más para guardar entre barro, lluvia y kilómetros. Pero mientras revisaba imágenes estos días no pude evitar volver otra vez allí.

Y entonces entendí que esta carrera merecía ser contada.

Porque además de muy divertida,  el recorrido por la Sierra de Guadarrama fue una auténtica maravilla, incluso aunque durante muchos tramos apenas pudiéramos ver más allá de unos metros por culpa de las nubes y la lluvia.

Porque aparecieron nuevos amigos, conversaciones inesperadas y esos momentos que sólo nacen cuando compartes horas de montaña con gente que ama lo mismo que tú.

Y también porque tuve la suerte de vivirla junto a un gran amigo y militar, alguien que conoce perfectamente el espíritu que rodea esta travesía tan especial.

Al final, casi sin buscarlo, terminé dentro de una maratón a la que muy pocas veces un corredor civil puede acceder, ya que las plazas para nosotros son muy limitadas.

Y pensé… Si la vida te pone delante una oportunidad así, ¿cómo no vas a aprovecharla?

Así que, aquí va este pequeño relato. Travesía – El Escorial – Navacerrada 06 de Mayo  del 2026

Una salida diferente a cualquier otra

La Travesía El Escorial – Navacerrada no se parece demasiado a la mayoría de carreras de montaña que conocemos hoy en día.  Aquí no hay música atronadora ni un speaker intentando convertir cada minuto en un espectáculo, aquí todo empieza de otra manera.

Antes de arrancar, sonó el himno nacional. Y durante unos segundos ocurrió algo difícil de explicar si no estabas allí.

Más de 300 corredores completamente en silencio frente al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Militares, guardias civiles, policías, bomberos y unos pocos civiles compartiendo la misma línea de salida bajo un cielo completamente encapotado.

Sin hablar, Sin móviles, Sin postureo,  Sólo respeto.

Fue uno de esos momentos serenos y profundamente humanos que consiguen ponerte la piel de gallina incluso antes de empezar a correr.

Y probablemente ahí entendimos todos que esta travesía iba a ser algo más que una simple carrera de montaña.

42 kilómetros atravesando la Sierra de Guadarrama

  

La edición 2026 presentaba un recorrido de aproximadamente 42 kilómetros y unos 2.200 metros de desnivel positivo atravesando algunos de los rincones más espectaculares de la Sierra de Guadarrama.

Un trazado precioso, variado y muy montañero que conecta San Lorenzo de El Escorial con el Puerto de Navacerrada pasando por pinares infinitos, senderos rápidos, pistas forestales y zonas técnicas donde el terreno exige atención constante.

Aunque este año hubo un pequeño detalle añadido: las nubes decidieron quedarse a vivir con nosotros durante buena parte del día.

En algunos tramos apenas podíamos ver más allá de unos metros. La niebla se mezclaba con la lluvia y daba a la travesía un ambiente casi épico.

Organización militar… y eso aquí es una gran noticia

Una de las cosas que más sorprende de esta travesía es el nivel organizativo.

Y no hablamos de grandes montajes visuales o de fuegos artificiales. Hablamos de hacer las cosas bien. Muy bien.

Por apenas 10 euros de inscripción —destinados íntegramente a Cáritas del Ejército— el corredor recibe bolsa de tela, camiseta conmemorativa, medalla finisher, dorsal, avituallamientos completísimos, hamburguesa caliente en meta y transporte de vuelta desde Navacerrada hasta El Escorial.

Pero hay mucho más detrás de todo eso.  Además del clásico chip de cronometraje integrado en el dorsal, el Ejército proporciona a cada participante un GPS individualizado con seguimiento en directo a través de internet.

Un sistema que aporta seguridad constante durante toda la travesía y que deja bastante claro el nivel de control y logística que existe detrás del evento.

Hablando durante la carrera con uno de los tenientes de la organización, nos comentaba algo que resume perfectamente el espíritu de esta prueba:

“Aunque no sean unas maniobras reales, este tipo de eventos también nos permite probar logística, coordinación y materiales sobre el terreno.”

Y sinceramente… se nota.

Porque detrás de cada avituallamiento, cada vehículo de apoyo, cada punto de control y cada voluntario perfectamente colocado, hay una estructura organizativa que funciona con precisión casi milimétrica, sin importar las condiciones meteorológicas

Los primeros kilómetros: correr disfrutando

La salida respetó,  y eso, viendo cómo amaneció el día, ya era una pequeña victoria.

Los primeros 10 kilómetros fueron una auténtica maravilla para correr. Temperatura perfecta, terreno rápido pero de subida muy de subida  y unas sensaciones a veces sin aire a veces pensativo si caminar un rato, avanzando entre senderos y pinares de Guadarrama.

Los avituallamientos aparecían perfectamente abastecidos y con voluntarios atentos absolutamente a todo , fruta, Isotónico, agua,  Comida dulce y salada incluso algunos con Geles.

Todo funcionaba como un reloj.

Y mientras tanto, la conversación entre corredores iba surgiendo sola,  historias de montaña, anécdotas militares, carreras compartidas…  y sensación de compañerismo que sumaba kilómetros sin darte cuenta.

Dos horas donde la Sierra decidió endurecer la travesía

Pero la montaña siempre guarda cartas.

Y esta vez llegaron en forma de lluvia.

A partir del kilómetro 10 comenzaron aproximadamente dos horas de agua bastante intensa que transformaron completamente el recorrido.

Las piedras empezaron a resbalar,  el barro apareció en cada bajada y muchas zonas técnicas pasaron a convertirse en auténticas pistas de patinaje.

Ahí desaparecieron los ritmos bonitos y las estrategias optimistas,  sólo quedaba avanzar sobre un terreno que pide atención máxima.

Y curiosamente fue también el momento donde más apareció el alma de esta travesía.

Gente ayudándose,  Corredores avisando a gritos en zonas delicadas, militares animando y muy atentos a los corredores, bromas improvisadas bajo la lluvia mientras todos intentábamos mantenernos en pie.

La llegada a Navacerrada: agotados, empapados… y felices

Tras dejar atrás la tormenta, el tiempo dio una pequeña tregua final.

La temperatura volvió a ser agradable y los últimos kilómetros permitieron volver a disfrutar del paisaje y de la sensación de estar cruzando una de las sierras más bonitas de España.

La llegada a meta tuvo ese sabor especial de las cosas sencillas pero auténticas, una alfombra roja  , una carpa y unos militares para colgarte la medalla cerrando tu participación.

Trás ello ,  hamburguesa caliente, risas, fotos improvisadas, barro hasta las rodillas, duchas, cambio de ropa y corredores comentando la aventura como si acabaran de salir de una pequeña expedición.

Después, ya más tranquilos, el autobús de regreso al Escorial terminó de cerrar un día redondo.

Sin caos,  Sin estrés, Sin artificios tan sólo montaña.

Mucho más que una carrera

La Travesía El Escorial – Navacerrada tiene algo que cuesta muchísimo encontrar hoy en día.

Tiene identidad propia, no necesita grandes campañas ni miles de dorsales porque conserva algo mucho más importante: autenticidad.

Una carrera solidaria, exigente, perfectamente organizada y  donde se respira respeto por el compañero, por la montaña y por el esfuerzo compartido.

Quizá por eso el momento más importante del día ni siquiera fue cruzar la meta.

Quizá fue aquel silencio absoluto antes de empezar a correr mientras sonaba el himno.

Porque durante unos segundos nadie pensaba en ritmos, clasificaciones o tiempos finales.

Sólo en el privilegio de estar allí y pensar si el próximo año podremos repetir la experiencia

Información de la prueba
  • Distancia: 42 km
  • Desnivel positivo: +2.200 m
  • Salida: San Lorenzo de El Escorial
  • Meta: Puerto de Navacerrada
  • Organiza: Ejército del Aire y del Espacio
  • Carácter solidario: inscripción destinada íntegramente a Cáritas del Ejército
  • Seguimiento: GPS individualizado para todos los participantes
  • Redes sociales: @TravesiaEA
  • Email: webmasteraire@ea.mde.es

Tagged
Jose Luis Basalo
▶️Corredor de Ultra fondo en todo tipo de terrenos. ▶️ Probador de material técnico y redactor de artículos. ▶️ Pasión por correr , conocer y disfrutar de entornos singulares ▶️Perseguir retos y sueños #imposibles es mi mayor hobby. ...... #FollowingDreams #LifeIsAJoke