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La marca británica de actividades al aire libre Rab (propiedad de Equip Outdoor Technologies Ltd.) ha publicado su Informe de Impacto 2026, en el que presenta un claro cambio de enfoque: generar un mayor impacto en los niveles superiores de la cadena de valor mediante una colaboración más estrecha con los socios, sistemas y comunidades que intervienen en la creación de sus productos.
Como marca técnica de outdoor en crecimiento, Rab está poniendo cada vez más énfasis en los ámbitos donde puede ejercer una mayor influencia: desde el abastecimiento de materias primas y los procesos de fabricación hasta el diseño de producto, el conocimiento de los usuarios y las consideraciones relacionadas con el final de la vida útil de los productos.
El 76 % de la energía utilizada en la fabricación de sus productos procede de fuentes renovables.
Uno de los temas centrales del informe de este año es ir más allá de iniciativas aisladas y adoptar un enfoque de responsabilidad basado en toda la cadena de valor.
Esto incluye una mayor atención a la descarbonización de la cadena de suministro. Rab trabaja de forma proactiva con sus socios fabricantes de nivel 1 y nivel 2, al tiempo que comienza a identificar y comprender el impacto existente en niveles más altos de la cadena, correspondientes a proveedores de nivel 3 y nivel 4.
Para Rab, esto refleja una realidad práctica: la mayor parte del impacto de sus productos se encuentra más allá de sus operaciones directas, y los avances significativos dependen de una colaboración más estrecha con los proveedores de todo el sistema.
El 82 % de los tejidos adquiridos fueron reciclados, lo que supone un aumento del 14 % respecto a 2024.
El informe también destaca cómo las decisiones relacionadas con los materiales y el diseño pueden generar un impacto que va más allá del propio producto.
Entre estas iniciativas destaca el uso del tejido NetPlus®, fabricado a partir de redes de pesca recicladas, en la popular gama Microlight de Rab. Esta iniciativa apoya proyectos destinados a reducir los residuos oceánicos y, al mismo tiempo, generar valor para las comunidades costeras. En concreto, 22.315 kg de redes de pesca han sido reutilizados para producir los tejidos Pertex® NetPlus® de la colección otoño-invierno 2026 de Rab.
Asimismo, Rab informa de que, además de utilizar un 82 % de tejidos reciclados, el 71 % del plumón adquirido también era reciclado, reflejando una transición continua hacia materiales de menor impacto ambiental a gran escala.
En conjunto, estas decisiones demuestran cómo el desarrollo de productos puede conectar la reducción del impacto ambiental con beneficios sociales más amplios, extendiendo la influencia de la marca más allá de su propia huella directa.
978 mujeres participaron en la investigación y desarrollo de la colección primavera-verano 2027
Rab también está ampliando la manera en que incorpora la experiencia de los usuarios al desarrollo de sus productos.
Como parte del proceso de investigación y desarrollo de la colección SS27 (Primavera-Verano 2027), la marca contó con la participación de casi 1.000 mujeres de 29 países que utilizan su equipamiento, integrando directamente sus experiencias y opiniones en las futuras decisiones de diseño.
Para una marca orientada al rendimiento, esto representa un enfoque más inclusivo y receptivo en la creación de productos, garantizando que aspectos como el rendimiento, el ajuste y la funcionalidad estén respaldados por una comunidad más amplia y diversa de usuarios de montaña.
De la circularidad a un ecosistema conectado
Detrás de estas iniciativas se encuentra un cambio en la forma en que Rab entiende la circularidad. En lugar de considerar los sistemas de producto como un circuito cerrado, la empresa los concibe cada vez más como un ecosistema conectado, que vincula diseño, producción, uso, reparación y fin de vida útil mediante procesos continuos de colaboración y aprendizaje.
Este ecosistema se define por cuatro principios:
• Conectado: alineando las decisiones a lo largo de toda la cadena de valor.
• Adaptable: respondiendo a los cambios en la cadena de suministro, al entorno y a las necesidades de los usuarios.
• Regenerativo: fortaleciendo cada etapa del ciclo de vida del producto.
• Colaborativo: construido mediante alianzas con proveedores, comunidades y consumidores.
Este enfoque refleja una visión más realista de los sistemas de producción globales y una forma más escalable de incorporar resiliencia tanto en los productos como en los procesos.
Estándares y sistemas que impulsan el crecimiento
Junto a este enfoque centrado en la cadena de valor, Rab continúa apoyándose en marcos de referencia clave que facilitan el progreso a gran escala: la certificación B Corp™, la colaboración con bluesign® y su condición de Fair Wear Leader.
En conjunto, estos programas respaldan una estrategia más integrada, alineando las decisiones de producto con estándares sociales y medioambientales más amplios.
Comentando el informe, Richard Leedham, director ejecutivo de Rab, afirmó:
“Si realmente queremos reducir nuestro impacto, debemos mirar más allá del producto y centrarnos en el sistema que hay detrás. La mayor oportunidad se encuentra a lo largo de toda la cadena de valor: en cómo trabajamos con los proveedores, cómo seleccionamos los materiales y cómo diseñamos los productos desde el principio.
Estamos conectando todas esas piezas de forma más consciente que nunca. Nuestro ecosistema no es un circuito cerrado, sino un sistema que aprende, se adapta y mejora con el tiempo. Para Rab, el rendimiento y la responsabilidad no son prioridades enfrentadas; evolucionan conjuntamente gracias a nuestra inversión continua y a su integración en toda la empresa.”Mirando al futuro
La prioridad de Rab es seguir desarrollando una mayor transparencia, trazabilidad y capacidad de análisis de datos en toda su cadena de valor, reforzando las bases ya existentes y preparando a la empresa para responder a las futuras exigencias regulatorias y del sector.

