Arkose, un espacio único para escalar

Aunque no es Trail Running, siempre hemos pensado que el entrenamiento cruzado, además de ser mas divertido es la clave para una visa sana y un cuerpo listo para las batallas en el monte y recientemente hemos conocido Arkose un rocódromo atípico, por su ubicación y servicios. A continuación os contamos como fue la visita.

Para empezar, Arkose dispone de una ubicación particularmente céntrica, lo cual no es común en rocódromos de la capital. El centro se encuentra en pleno Tetuán, el octavo distrito más poblado de Madrid colindante con Cuatro Caminos y a orillas de Bravo Murillo, una concurrida calle de Madrid. Nosotros fuimos en coche y aparcamos con relativa facilidad, pero fue un golpe de suerte ya que las calles inmediatas al gimnasio son estrechas y con pocas opciones de aparcamiento. Sin embargo, la accesibilidad vía transporte público es altamente favorable con hasta 3 bocas de metro a escasos 8 – 9 minutos, por lo que nuestra recomendación es dejar el coche en casa y aprovechar el metro o autobús. 

   

El acceso al centro es a través de una entrada que da a un patio exterior. Una vez dentro, se distinguen 3 áreas: a tu izquierda encontrarás la primera zona de boulder, seguida por la cantina o «zona de coworking«, y finalmente a la derecha se ubica la segunda zona de Boulder, con un área infantil, seguida por los baños y vestuarios. El horario del gimnasio es de 7 a.m. a 12 p.m. todos los días de la semana, sin duda el más flexible que hemos visto hasta ahora. El centro ofrece 2 tarifas, la básica y la reducida, siendo esta última exclusiva para menores, estudiantes, militares, bomberos, profesionales miembros de clubs de escalada y solicitantes de empleo. Además, si tienes la opción de entrenar entre las 7 a.m. y las 4 p.m. y/o de 9.30 p.m. a 12 p.m. de lunes a viernes, y/o a partir de las 6.30 p.m. el fin de semana, tienes acceso a la tarifa “Happy Hour”, que supone un descuento adicional sobre las tarifas básica y reducida. En cualquier caso, partiendo de estas tarifas, el centro ofrece bonos de 10 sesiones, así como abonos tanto anuales como mensuales, que suponen un ahorro interesante digno de consideración. Otro aspecto a destacar es que el centro pone a disposición un servicio de alquiler de pies de gato, haciendo incluso más accesible la escalada al público general.

Respecto a la escalada, Arkose se focaliza exclusivamente en boulder tanto para principiantes como para escaladores experimentados. La dificultad de cada Boulder viene marcada a través de un código de colores estándar, siendo estos amarillo y verde idóneos para principiantes, azul y rojo para niveles intermedios y finalmente morado y negro para niveles avanzados. En este sentido, la experiencia y calidad de los equipadores queda patente en la calibración de los niveles, cuidadosamente regulados para que todo el mundo encuentre en ellos retos estimulantes sean cuales sean tus habilidades como escalador. Merece especial mención el esfuerzo del centro por rotar el diseño de los boulders con bastante frecuencia, lo cual es idóneo para los clientes más asiduos.

Las instalaciones sociales o recreativas, es decir, la cantina/coworking están perfectamente cuidadas y diseñadas para favorecer un ambiente envolvente donde podrás tomarte algo después de entrenar o simplemente acudir para disfrutar de su cocina casera. Nos sorprendió la variedad de brebajes y opciones culinarias, además de la calidad-precio de la cocina. Nosotros pedimos un par de entrantes, platos principales y postres, y quedamos más que satisfechos. Sin embargo, la oferta de coworking publicitada por el centro no es la más indicada si tu trabajo requiere de silencio o si bien estas constantemente en reuniones debido a que se trata de una zona con ruido ambiente y distracciones. Por otra parte, el espacio destinado a baños y vestuarios es higiénico y accesible, facilitando el entrenamiento en el centro incluso cuando los horarios son apretados.

 

En conclusión, nuestra experiencia en Arkose fue muy positiva, tanto por sus instalaciones como por la amabilidad de su personal. Entre la calidad de los boulders, los vestuarios con ducha, su horario flexible y la cantina, sólo encontramos facilidades para visitar el centro sea cual sea tu situación. En definitiva, este rocódromo ofrece un oasis de escalada dentro de la ciudad para cualquier aficionado al boulder y para aquellos aventureros en busca de diversión, buena comida y actividad física.