Ben Dhiman conquista el UTMB 2026 tras elevar un 30% su volumen de entrenamiento

Noticias

Loading

El atleta de Amazfit se convierte en el primer corredor de la historia del UTMB en bajar de las 19 horas, completando los 173,6 y casi 9.700 metros de desnivel positivo en 18 h 16 min 29 s, apoyándose en una preparación basada en más resistencia, menos intensidad y largas sesiones en montaña.

Un año después de terminar segundo en Chamonix, Ben Dhiman regresó al UTMB Mont-Blanc con un objetivo claro: ganar.

Ben Dhiman, que utiliza la tecnología deportiva de Amazfit en sus entrenamientos diarios, se puso en cabeza poco después del kilómetro 40. Sin embargo, todavía quedaba por delante el 75% de la carrera. Y durante todo ese tiempo podía pasar cualquier cosa. Las largas subidas daban paso a descensos técnicos, mientras que las condiciones meteorológicas cambiaban, especialmente al caer la tarde y al amanecer. Las decisiones tomadas durante las primeras horas podían acabar pasando factura en la segunda mitad de la vuelta al macizo del Mont Blanc.

La edición de este año comenzó, además, con una dificultad añadida. Las tormentas y las complicadas condiciones meteorológicas obligaron a la organización a retrasar la salida dos horas por motivos de seguridad, sumando un nuevo reto para los 2.400 corredores que tomaron la salida en Chamonix.

Encontrar su propio ritmo
Ben Dhiman controló de cerca su frecuencia cardíaca durante toda la prueba mediante la Amazfit Helio Armband, conectada a su Cheetah 2 Ultra. Al mismo tiempo, no dejó de escuchar las sensaciones de su cuerpo. Como explicó posteriormente, en una carrera tan larga la frecuencia cardíaca no siempre refleja el nivel real de esfuerzo.
Cuando el estadounidense, que entrena durante todo el año en Francia, cruzó la meta de Chamonix, su Cheetah 2 Ultra mostraba un gasto de 9.911 calorías, el equivalente aproximadamente a las necesidades calóricas de tres días de un hombre adulto.


Perfil de elevación registrado por el Amazfit Cheetah 2 Ultra

Durante las primeras ocho horas de carrera, la frecuencia cardíaca del atleta superó en cuatro ocasiones las 170 pulsaciones por minuto —su frecuencia cardíaca máxima es de 185 pulsaciones por minuto—. Esto ocurrió cada vez que afrontaba largas subidas. La más prolongada le llevó desde una altitud de 800 metros sobre el nivel del mar hasta superar los 2.500 metros.

Tres días antes de la salida, Ben Dhiman admitió que, como muchos corredores de montaña, no prestaba especial atención al ritmo, una métrica que simplemente resulta poco fiable en este tipo de terreno. Tras cruzar la meta, explicó que había intentado correr siguiendo su propio ritmo.
Su ritmo medio real fue de 6:27 min/km, mientras que su ritmo ajustado al desnivel, según los datos del Cheetah 2 Ultra, fue de 4:51 min/km.

Ese enfoque le permitió ir aumentando progresivamente su ventaja respecto al resto de corredores. En el kilómetro 80, a su paso por Courmayeur, aventajaba a sus perseguidores en aproximadamente 19 minutos. En el kilómetro 104, en Grand Col Ferret, la diferencia había aumentado hasta los 22 minutos; en el kilómetro 127, en Champex-Lac, alcanzaba los 28; y en Vallorcine, a unos 20 kilómetros de Chamonix, el segundo clasificado ya se encontraba a más de media hora.

Dos abandonos y una cuenta pendiente

Ben Dhiman cruzó la línea de meta tras 18 horas, 16 minutos y 29 segundos de carrera. Sus piernas le habían llevado a completar un recorrido en el que el 56% correspondía a tramos de ascenso, con un desnivel positivo acumulado de 9.686 metros.
Sin embargo, terminar primero entre 2.400 corredores no fue fruto de la casualidad. Fue el resultado de un camino mucho más largo que la propia vuelta al macizo del Mont Blanc.

El ultramaratoniano de Ohio, de 1,85 metros de altura, ya había conseguido importantes éxitos deportivos. En 2024 ganó la MIUT 115K y la Trail 100 Andorra, mientras que en 2025 se impuso en la Grand Raid Ventoux 100K y la Lavaredo 120K. También logró subir al podio en la Diagonale des Fous y la SaintéLyon. Este verano, además, terminó segundo en los 90K du Mont Blanc.
Pero durante mucho tiempo el UTMB Mont-Blanc pareció estar maldito para él. A pesar de una preparación intensa y prolongada, el atleta no consiguió terminar la carrera ni en 2023 ni en 2024.

No fue hasta su tercer intento, en 2025, cuando logró completarla. Ben Dhiman terminó segundo, cruzando la meta en 19 horas, 51 minutos y 37 segundos. Para muchos atletas, un resultado así habría supuesto cumplir un sueño. Para Ben Dhiman, no. Quería más. Quería ganar. Y eso es exactamente lo que consiguió el pasado fin de semana.

Más volumen, menos intensidad
Su preparación para la edición de este año siguió una estructura similar a la de 2025. Se basó en tres bloques consecutivos de entrenamiento de entre cinco y seis semanas cada uno, aunque el volumen de entrenamiento aumentó de manera significativa.
Solo en enero acumuló 107 horas de entrenamiento. En febrero y marzo registró 95 y 105 horas, respectivamente. Nunca antes había entrenado con un volumen tan elevado.

La misma tendencia continuó durante los meses siguientes. En las últimas 12 semanas, Ben Dhiman mantuvo un volumen de entrenamiento un 30% superior al registrado durante el mismo periodo de 2025. Al mismo tiempo, redujo a la mitad el número de sesiones de alta intensidad.
Pocos días antes de la salida, el estadounidense explicó los motivos detrás de este cambio de enfoque durante una entrevista con su compañero del equipo Amazfit Rod Farvard, celebrada en el Amazfit Hub de Chamonix.
La conversación puede verse aquí.

Según explicó, mantener de manera constante grandes volúmenes de entrenamiento le había demostrado que no necesitaba correr especialmente rápido durante sus sesiones para después poder competir rápido.
Al reducir las sesiones a intensidad de umbral, podía aumentar el volumen total de entrenamiento y, sobre todo, desarrollar una mayor resistencia frente a las exigencias de las carreras de ultradistancia.

Era un compromiso que estaba dispuesto a asumir: menos énfasis en la capacidad de subir rápido y más trabajo destinado a construir lo que él mismo describe como un motor diésel, un cuerpo capaz de mantener el rendimiento necesario durante distancias extremadamente largas.

Así entrenó el campeón

El mes de julio ofrece un buen ejemplo de cómo era este enfoque en la práctica. Ben Dhiman acumulaba alrededor de 12.000 metros de desnivel positivo cada semana, con entrenamientos de carrera que incluían largas salidas por montaña de entre 5 y 6 horas, sesiones por pistas de gravel con desnivel de entre 2 y 3 horas, rodajes suaves en terreno llano de entre 1 y 1,5 horas y sesiones de subida en cinta de correr de entre 1 y 1,5 horas.
Además, completaba hasta dos sesiones semanales de entrenamiento de fuerza.
En total, según la función Training Balance disponible en el Amazfit Cheetah 2 Ultra, más del 20% de su preparación correspondía al entrenamiento de fuerza, mientras que el 80% estaba centrado en el trabajo de resistencia.

Durante las últimas semanas antes de la carrera, trasladó sus entrenamientos a los senderos de los alrededores de Chamonix.
Una de sus últimas sesiones exigentes le llevó de Chamonix a Courmayeur a lo largo de 75,17 kilómetros. Durante el recorrido acumuló 4.519 metros de desnivel positivo, completando la sesión en 8:18:14, con una frecuencia cardíaca media de 134 pulsaciones por minuto.

Además de ser otra larga jornada en la montaña, este entrenamiento le permitió trabajar sobre el mismo terreno en el que poco después competiría y comprobar por última vez cómo respondía su cuerpo ante ese nivel de exigencia antes de comenzar el periodo de taper o reducción progresiva de la carga.
Durante toda su preparación, Dhiman utilizó el Amazfit Cheetah 2 Ultra junto con la Helio Armband para seguir parámetros relacionados con su entrenamiento, carga acumulada, frecuencia cardíaca, recuperación, variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) y sueño. La misma combinación le acompañó durante el UTMB.
“El mayor desafío del UTMB es la fatiga extrema. Cambia tu percepción de la realidad. Hace que todo sea más difícil. Por eso tienes que entrenar repetidamente bajo cargas elevadas y prolongadas, para acostumbrarte a tomar decisiones y mantener un movimiento eficiente incluso cuando la fatiga sigue aumentando”, explicó Ben Dhiman.

La estrategia funcionó. Después de dos abandonos y un segundo puesto, Dhiman regresó a Chamonix para conseguir la victoria más importante de su carrera y establecer un nuevo registro histórico en el UTMB.

Acerca Amazfit
Amazfit, una marca líder mundial de dispositivos wearables inteligentes centrada en la salud y el fitness, forma parte de Zepp Health (NYSE: ZEPP), una empresa de tecnología sanitaria con sede principal en Gorinchem, Países Bajos. Zepp Health opera como una organización distribuida, con miembros del equipo y oficinas en América, Europa, Asia y otros mercados globales.

Con una amplia selección de relojes inteligentes y pulseras, el lema de la marca Amazfit, «Discover Amazing», anima a las personas a romper barreras, superar expectativas y disfrutar de cada momento. Amazfit funciona gracias a la plataforma de gestión de la salud propia de Zepp Health, que ofrece información útil y orientación basada en la nube las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para ayudar a los usuarios a alcanzar sus objetivos de bienestar.
Conocidos por su excelente calidad de fabricación, los relojes inteligentes de Amazfit han ganado numerosos premios de diseño, entre ellos el iF Design Award y el Red Dot Design Award. Lanzada en 2015, Amazfit cuenta con millones de usuarios, y sus productos están disponibles en más de 90 países de las regiones de América, EMEA y APAC.

Tagged
Carlos Ultrarun
Carlos Ultrarun es fundador de la ITRA, presidente de la Asociación Española de Trail Running y diseñador y trazador de carreras con 19 años de experiencia.