Mi TorX 330: aplazada, no cancelada

Crónica Opinión

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Todo empezó casi por casualidad.

Mi amigo y compañero de aventuras, David, había conseguido plaza en el sorteo. Yo también me había apuntado, como hago a veces, sin contárselo a nadie. Pero no hubo suerte. No me tocó.

“Bueno”, me dije, “no ha podido ser. Ya vendrán otras aventuras”.

Por eso la sorpresa fue todavía mayor cuando, gracias a grandes amigos como Anne-Charlotte y Carlos Ultrarun, recibí una noticia increíble: iba a participar en mi primera TorX 330 bajo el paraguas de la Asociación Española de Trailrunning.

Y empecé a soñar.

Con el viaje, la preparación, los Alpes. Con el Valle de Aosta. Con el ambiente único que rodea esta prueba. Con las montañas. Con los amaneceres y las largas noches. Con la gran aventura que iba a compartir junto a David. Aunque él, como siempre, vuela bastante más alto que yo.

Solo quedaba prepararse.

Seguir entrenando, sumar horas, desnivel y kilómetros. Llegar lo mejor posible a la salida. Aunque en una aventura de esta magnitud uno aprende pronto que nunca se está completamente preparado. La montaña siempre tiene la última palabra y, en cuestión de segundos, puede recordarte cuál es tu sitio.

Hace apenas un par de semanas, el sueño frenó en seco.

Tobillo y pierna derecha hinchados. Dolor en la rodilla. Esa sensación incómoda de que algo no encaja donde debería.

Radiografía: correcta.

Resonancia: pendiente.

Diagnóstico probable: rotura de menisco.

Con septiembre a la vuelta de la esquina y 330 kilómetros por delante, la decisión era tan difícil como evidente.

Con tristeza y una enorme decepción, me puse en contacto con mis amigos y con la organización de TorX para explicarles la situación. Les pedí, si fuera posible, aplazar mi dorsal a 2027.

Da rabia. Muchísima.

Porque detrás de una prueba así, ya lo sabéis, hay meses de ilusión, esfuerzo y sacrificio, mucho. Pero la ultradistancia no entiende de excusas ni de medias tintas. Presentarse con una rodilla dañada sería jugar con fuego y arriesgarse a convertir una lesión recuperable en un problema de muchos meses, o incluso años.

Por eso este 2026 no estaré en la línea de salida.

Pero sí estaré en el fisio. En la piscina. En la bicicleta estática. En el gimnasio. Fortaleciendo y cuidando todo aquello que, los que amamos correr por montaña, muchas veces damos por hecho hasta que deja de funcionar.

Esta lesión me ha recordado una lección básica que a menudo olvidamos: para llegar lejos, primero hay que saber detenerse a tiempo.

Escuchar al cuerpo y ser consciente de las señales.

No ignorar esas pequeñas molestias que, cuando las dejamos crecer, terminan convirtiéndose en algo que ya no podemos controlar.

Quiero dar las gracias a la organización de TorX por su comprensión y cercanía. A Carlos y a la Asociación Española de Trailrunning por el apoyo y la confianza.
Y, por supuesto, a todos los amigos, gracias también por estar ahí.

Mi TorX 330 no se cancela.

Solo se aplaza.

Nos veremos en 2027.

Volveré con más fuerza, con más experiencia, con más cabeza y con más ganas que nunca de vivir esta aventura y contarla desde dentro.

Porque algunos sueños solo necesitan un poco más de tiempo.

#TorX2027 #AplazadaNoCancelada #NeverGiveUp

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Carlos Ultrarun
Carlos Ultrarun es fundador de la ITRA, presidente de la Asociación Española de Trail Running y diseñador y trazador de carreras con 19 años de experiencia.