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El éxito de las tres medallas olímpicas españolas impulsando la práctica del skimo, la tecnología RECCO, junto con otros elementos básicos de seguridad, se vuelve indispensable para afrontar los meses más populares de esquí de montaña de marzo a mayo.
Con la llegada de marzo, el esquí de montaña, conocido popularmente como skimo, entra en su época dorada. Aunque se trata de una disciplina que se practica durante todo el invierno, los meses de marzo, abril y mayo ofrecen las condiciones ideales: días más largos, temperaturas más agradables y un manto nivoso más asentado, en gran medida, en todas las cotas.
El «efecto olímpico» en las montañas españolas
Este año, el interés por el esquí de montaña ha alcanzado una dimensión sin precedentes. El reciente debut del skimo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 ha marcado un antes y un después para este deporte en España. La histórica actuación de la delegación española, que ha cosechado un éxito sin igual, está actuando como un catalizador para miles de nuevos aficionados.
España ha cerrado estos Juegos con su mejor registro histórico en invierno gracias al esquí de montaña: Oriol Cardona hizo historia al colgarse la medalla de oro en el sprint masculino, proeza que se traduce en el primer oro invernal para España en esta disciplina en 54 años, y por su parte Ana Alonso logró una heroica medalla de bronce en el sprint femenino. Ambos atletas, además, se unieron para sumar un segundo bronce en el relevo mixto.
Este crecimiento en el número de practicantes pone de relieve la importancia de consolidar una cultura de seguridad en la montaña, especialmente en una temporada de grandes precipitaciones. En este contexto, el uso de tecnologías de localización para zonas remotas se ha integrado como un elemento fundamental de prevención, con el objetivo de permitir que el auge de este deporte vaya acompañada de las mejores prácticas y herramientas de rescate disponibles en el mercado.
Seguridad y tecnología: El binomio inseparable
A medida que más personas se aventuran fuera de las estaciones de esquí, es importante recordar que ser «localizable» es la clave del rescate moderno. La tecnología RECCO de rescate permite a los equipos profesionales localizar más rápido a una persona en caso de avalancha o extravío en cualquier tipo de terreno.
El éxito de los deportistas olímpicos es la mejor inspiración, pero ellos por su larga experiencia son los primeros en saber que la montaña exige respeto y preparación. Ser localizable mediante reflectores es un estándar de seguridad que facilita enormemente el trabajo de los equipos de rescate, lo que permite una respuesta mucho más rápida y precisa en caso de emergencia”
“Estamos muy satisfechos de ver cómo la red RECCO sigue creciendo y consolidándose en España”, comenta Frederik Steinwall, CEO de RECCO. “Nuestra misión es que cada vez más aficionados al esquí de montaña y cualquier deporte outdoor sean localizables para los profesionales de rescate, integrando la seguridad como parte natural de su equipamiento para disfrutar de la montaña con la mayor tranquilidad”.
Normas básicas para una temporada de skimo segura
Para disfrutar de la mejor época del año de forma responsable, RECCO recomienda seguir estas pautas fundamentales:
¿Cómo funciona la tecnología RECCO?
El sistema RECCO consta de dos partes: el reflector, un pequeño chip de apenas 4 gramos que se integra en chaquetas, pantalones, botas o mochilas. No necesita pilas, es casi indestructible y no requiere mantenimiento, y el detector, utilizado por los servicios de emergencia, emite una señal de radar que rebota en el reflector y guía a los rescatistas hasta la ubicación exacta del accidentado.

