II Ultra de los Castillos: mucho esfuerzo, kilómetros de ilusión y una pregunta incómoda sobre el apoyo al deporte rural

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La Parra (Badajoz) | 30 y 31 de octubre de 2026

Me gustaría empezar este artículo con una reflexión, hay carreras que se organizan con grandes presupuestos, importantes patrocinadores y el respaldo de las instituciones. Y otras que salen adelante gracias, casi exclusivamente, a la ilusión, el empeño y el esfuerzo personal de quien está detrás del proyecto.

La II Ultra de los Castillos pertenece lamentablemente, a este segundo grupo. Y lo que hemos conocido hablando con su organizador invita a una reflexión que va mucho más allá del deporte.

Hablamos de una prueba que pretende dinamizar una comarca, atraer visitantes, dar a conocer su patrimonio y generar actividad en alojamientos, restaurantes, bares y pequeños negocios de unos pueblos que, como hemos podido comprobar, necesitan precisamente iniciativas que los saquen del aislamiento turístico en el que viven.

Sin embargo, el respaldo encontrado ha sido prácticamente testimonial: algunas cajas de naranjas y plátanos como colaboración, ausencia de patrocinadores nutricionales y aportaciones económicas municipales que, en algún caso, apenas han alcanzado los 125 euros. Cantidades que, sencillamente, resultan ridículas si las ponemos en relación con el trabajo, los gastos y la responsabilidad que supone organizar una ultra de estas características.

Y lo más triste es que detrás de esta iniciativa hay alguien que no busca únicamente sacar adelante una carrera, sino dar vida a su tierra, promocionar su patrimonio y ofrecer una oportunidad a su propio pueblo, La Parra.

Su ilusión es evidente, pero también lo es su decepción. Porque cuando uno encuentra más indiferencia que colaboración, cuando termina asumiendo prácticamente en solitario la organización y, además, acaba afrontando pérdidas económicas, es inevitable preguntarse hasta dónde merece la pena seguir.

Esa es precisamente la reflexión con la que nos quedamos después de hablar con él: un organizador pensativo, decepcionado y sin tener claro si habrá una tercera edición. Y sería una auténtica pena que una iniciativa con tanto potencial terminase desapareciendo no por falta de corredores o de ilusión, sino por falta de apoyo de quienes deberían ser los primeros interesados en que su territorio tenga vida, ahí lo dejo …

Una ultra nocturna para descubrir los castillos del sur de Extremadura

La Parra volvía a convertirse en punto de encuentro para los participantes de esta segunda edición. Desde allí arrancaba, a las 23:59 del viernes, la distancia reina, una ultra que sobre el papel alcanzaba los 100 kilómetros y que, en el recorrido finalmente realizado, rondó los 94 kilómetros, con cerca de 2.200 metros de desnivel positivo.

La propuesta se completa con otras dos distancias, una modalidad de maratón de 42 kilómetros y una carrera de 15 kilómetros, acercando así la prueba a corredores con diferentes experiencias y objetivos.

La ultra comienza de noche y plantea un recorrido de continuos sube y baja por los montes y caminos de la zona. No estamos ante un trazado especialmente técnico ni montañoso, encontramos algunos tramos de piedras sueltas, el resto del camino tenemos predominio de pistas y caminos compactos que permiten mantener un ritmo relativamente constante, aunque el continuo desnivel termina pasando factura con el paso de los kilómetros.

Los avituallamientos y la importancia de los pequeños detalles

En líneas generales, encontramos los avituallamientos correctamente distribuidos a lo largo del recorrido, preparados con los líquidos y alimentos que la organización había anunciado. Un aspecto fundamental en una prueba de estas características, especialmente cuando hablamos de una carrera nocturna y con tantas horas por delante.

Sin embargo, hubo un punto que merece una mención especial. En el kilómetro 52, donde se encontraba la denominada bolsa de vida, nos encontramos con una situación poco deseable: las llaves del espacio que debía utilizarse no habían sido finalmente facilitadas por el Ayuntamiento a las personas encargadas de organizar el avituallamiento.

La solución fue improvisar. Las mochilas de los corredores estaban allí, custodiadas por los voluntarios, pero en el exterior. Sobre unas mesas, los voluntarios habían dispuesto toda la comida y el material que tenían preparado para atendernos.

Conviene reconocer el esfuerzo de estas personas, que hicieron lo posible para que aquella circunstancia afectara lo menos posible a los participantes. Pero también conviene señalar que este tipo de situaciones ponen de manifiesto hasta qué punto la colaboración de las administraciones locales resulta necesaria para que una prueba pueda desarrollarse en las mejores condiciones.

Amanece entre los Tres Castillos

Con el avance de la madrugada y las primeras luces del día, el paisaje comienza a cambiar. Dejamos atrás la oscuridad y nos acercamos a uno de los momentos más interesantes del recorrido: el paso por la zona de los Tres Castillos.

Para los corredores más rápidos, la larga noche apenas permitió contemplar uno o dos de los tres castillos. Sin embargo, con las primeras luces del amanecer, el último de ellos se dejó ver con claridad, ofreciendo a quienes todavía estaban en carrera la oportunidad de descubrir estos elementos patrimoniales que dan sentido al nombre de la prueba y aportan un atractivo especial al recorrido.

A partir de ahí, el recorrido nos conduce hacia zonas más abiertas, entre viñedos y olivares, por pistas que permiten correr con comodidad. Es un terreno amable desde el punto de vista técnico, aunque no debemos olvidar que los continuos cambios de pendiente y la distancia acumulada hacen que cada kilómetro tenga su particular exigencia.

En mi caso, la llegada se produjo después de aproximadamente 11 horas y 5 minutos de carrera. Un tiempo que permite disfrutar de la prueba sin necesidad de apurar el límite establecido por la organización, que ofrecía hasta 24 horas para completar el recorrido.

Y este es otro de los aspectos interesantes de la propuesta: la posibilidad de afrontar la distancia tanto corriendo como caminando, permitiendo que cada participante encuentre su propia manera de vivir una experiencia de casi 100 kilómetros.

La llegada: una fiesta que podría ser mucho más

La salida y la llegada están situadas en La Parra, donde la organización ha preparado el dispositivo habitual de carrera: entrega de dorsales, sistema de cronometraje, speaker y un espacio de encuentro para corredores y acompañantes.

Al cruzar la meta, tampoco falta la parte gastronómica. Hamburguesas, comida y bebida para quienes terminan la aventura. Aquí el organizador no parece poner límites y procura que los participantes tengan todo lo necesario para recuperar fuerzas y compartir unos minutos de conversación después del esfuerzo. Se echa de menos la animación, la presencia de los vecinos y, sobre todo, sentir que el municipio se ha hecho suyo el acontecimiento.

Agradecimientos a los los “Canijos” por sus cestas preparadas con tanto cariño para premiara a los corredores más rápidos.

 

Una segunda edición que merece continuidad

Nos quedamos con una carrera que ofrece tres distancias, un recorrido atractivo por el sur de Extremadura, una propuesta deportiva accesible a diferentes perfiles de corredores y un potencial turístico y económico que todavía está lejos de aprovecharse por completo.

Ojalá esta crónica sirva también para lanzar una reflexión a quienes tienen capacidad de apoyar iniciativas como esta. Las pequeñas carreras no necesitan grandes discursos ni promesas. Necesitan colaboración, implicación y un respaldo real.

Porque detrás de cada dorsal hay mucho más que un corredor. Hay alojamientos, restaurantes, bares, comercios, familias y visitantes que llegan a lugares que, de otra manera, posiblemente no conocerían.

La Ultra de los Castillos tiene recorrido, tiene una idea y, sobre todo, tiene a alguien que ha demostrado que cree en ella.

Y si cómo respuesta a la gran pregunta de si volveríamos, la respuesta es un claro Si, y de hecho esperamos una III Edición llena de éxitos.

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Jose Luis Basalo
▶️Corredor de Ultra fondo en todo tipo de terrenos. ▶️ Probador de material técnico y redactor de artículos. ▶️ Pasión por correr , conocer y disfrutar de entornos singulares ▶️Perseguir retos y sueños #imposibles es mi mayor hobby. ...... #FollowingDreams #LifeIsAJoke