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Amazfit, una marca mundial de dispositivos deportivos portátiles, y Jost Kobusch, un alpinista alemán especializado en ascensiones extremas en solitario a gran altitud sin oxígeno suplementario, y que ha intentado escalar el Everest por la cresta oeste (alcanzando una altitud de 7537 m en un tiempo récord de seis días), comparten consejos prácticos para los amantes de la montaña: cómo prepararse, qué errores evitar y qué soluciones tecnológicas pueden ser útiles durante una expedición.
Primero: combina resistencia y fuerza
Hasta el 90 % del entrenamiento centrado en la resistencia debe realizarse en la zona aeróbica. Esto ayuda al cuerpo a adaptarse al esfuerzo sostenido día tras día. Los entrenamientos anaeróbicos, aunque solo representen alrededor del 10 % del plan, son igualmente importantes, especialmente cuando la ruta es rápida y conduce a grandes altitudes.
“Esta combinación de entrenamiento de resistencia y fuerza crea una base sólida para una preparación más específica. También mejora la resistencia muscular a la fatiga y facilita el movimiento por terrenos escarpados”, explica Jost Kobusch.
Segundo: no olvides el entrenamiento anaeróbico.
Incluso el 90 % de los ejercicios centrados en la resistencia deben realizarse en la zona aeróbica. De esta manera, entrenamos al cuerpo para mantener el esfuerzo día tras día. Los entrenamientos anaeróbicos, aunque solo representan el 10 % del plan, son igualmente importantes, especialmente cuando la ruta es rápida y alcanza grandes altitudes.
“En tales condiciones, es esencial una mejor tolerancia a la alta intensidad y una recuperación más rápida”, añade Jost Kobusch.
Tercero: controla la carga de entrenamiento y los niveles de fatiga.
Los entrenamientos de resistencia, dependiendo de su intensidad, generan diferentes cargas de entrenamiento. Lo mismo se aplica al entrenamiento de fuerza, aunque las cargas tras los ejercicios con pesas pueden ser a veces menores. No hay que ignorar los valores que muestran los relojes deportivos. Vale la pena hacer un seguimiento regular de ellos, prestando especial atención a métricas como la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), que refleja indirectamente el nivel de fatiga del sistema nervioso responsable del rendimiento muscular.
“Comparo constantemente cómo me siento con los indicadores fisiológicos que monitoriza mi reloj deportivo Amazfit T‑Rex Ultra 2. Si la información de ambas fuentes es coherente, el plan de entrenamiento puede continuar según lo previsto. Si hay una discrepancia, por ejemplo, cuando la VFC es baja pero se ha planificado una sesión anaeróbica intensa, es mejor ajustar el entrenamiento o dedicar más tiempo al descanso”, afirma Jost Kobusch.
“La preparación para una expedición de montaña no es la suma de sesiones de entrenamiento aisladas. Un entrenamiento afecta al siguiente, y cada uno de ellos genera fatiga que debe controlarse y gestionarse para evitar la sobrecarga. Por eso vale la pena realizar un seguimiento continuo de varios parámetros, no solo del tiempo necesario para la recuperación completa después del último entrenamiento, sino también de la frecuencia cardíaca en reposo, la VFC y la carga de entrenamiento general”, añade Jesús Carrero, director general de la región EMEA de Amazfit.
El Amazfit T-Rex Ultra 2, al igual que otros relojes deportivos de Amazfit, monitoriza docenas de métricas de entrenamiento, post-entrenamiento y recuperación, incluida la evaluación de la fatiga a corto y largo plazo en una escala de cinco niveles, desde la sobrecarga hasta la recuperación completa.
Cuarto: haz que tu entrenamiento sea más realista.
Cuanto más se acerque la fecha de la expedición, más realista debe ser el entrenamiento. Vale la pena llevar cargas similares a las que se esperan en la montaña, utilizar el mismo equipo y entrenar en terrenos que se asemejen a la ruta real.
“Llevar el equipo no solo requiere fuerza, sino, sobre todo, resistencia y técnica, algo que se desarrolla gradualmente. Lo ideal es practicarlo en condiciones que se asemejen mucho al entorno real”, afirma el alpinista alemán.
Quinto: Dedique más tiempo a la aclimatación.
Quienes se preparan para el alpinismo deben incluir una etapa adicional en su plan: una aclimatación prolongada en el propio lugar.
“En esa etapa, vale la pena añadir sesiones de entrenamiento que desarrollen la capacidad para esfuerzos extremadamente largos. Estas sesiones, que a veces duran hasta 20 horas, ponen naturalmente al cuerpo en un estado de fatiga y disponibilidad energética limitada. Ayudan a desarrollar la capacidad aeróbica, acostumbran al cuerpo a la fatiga prolongada y fortalecen la resistencia mental. Sin embargo, hay que tener cuidado. Cuando se prepara para ascensiones alpinas, es fácil sufrir una sobrecarga, por lo que es fundamental gestionar adecuadamente la recuperación”, añade Jost Kobusch.
Sexto: personaliza tu reloj según tus necesidades y capacidades
Una noche de descanso justo antes de la expedición no es suficiente para recuperarse por completo. Por lo general, se necesitan varios días. Este tiempo también se puede aprovechar para decidir qué parámetros vas a monitorizar durante la expedición. El Amazfit T-Rex Ultra 2 ofrece docenas de puntos de datos, por lo que, dependiendo de tu nivel de experiencia, la dificultad y la longitud de la ruta, y las condiciones meteorológicas, algunas métricas serán más importantes que otras.
También vale la pena introducir información esencial en el reloj, como el peso del equipo que llevarás en la montaña. El Amazfit T-Rex Ultra 2 tiene esto en cuenta a la hora de controlar las calorías quemadas. Recuerda descargar mapas y planificar tu ruta también.
“El reloj ofrece mapas topográficos preinstalados gratuitos y una navegación precisa: te avisa si te desvías del rumbo y recalcula automáticamente la ruta, incluso sin conexión a Internet”, afirma Jesús Carrero.
“Un reloj deportivo puede tener un impacto real en la seguridad, especialmente en la montaña, donde el tiempo y la visibilidad pueden cambiar muy rápidamente. Los mapas precisos, la navegación y las alertas meteorológicas, características que ofrece el Amazfit T-Rex Ultra 2, aumentan tanto la comodidad como la seguridad”, afirma Jost Kobusch.
Séptimo: trata cada expedición como una lección
La conciencia de uno mismo y la mejora continua son esenciales tanto en el entrenamiento como en las expediciones de montaña.
“Analiza tus decisiones, identifica tus puntos débiles y trabaja sistemáticamente en los aspectos que necesitas mejorar. El progreso no solo se produce cuando alcanzas nuevas cimas, sino también cuando extraes conclusiones de cada experiencia y desarrollas gradualmente tus habilidades. Los atletas y entrenadores experimentados, y no personas al azar, también pueden ayudar en este proceso”, afirma Jost Kobusch.
Acerca de Amazfit
Amazfit, una marca líder mundial en dispositivos inteligentes portátiles centrados en la salud y el fitness, forma parte de Zepp Health (NYSE: ZEPP), una empresa de tecnología sanitaria con sede en Gorinchem, Países Bajos. Zepp Health opera como una organización distribuida, con miembros del equipo y oficinas en América, Europa, Asia y otros mercados globales.
Amazfit, que ofrece una amplia selección de relojes inteligentes y correas, tiene como lema «Discover Amazing» (Descubre lo increíble), que anima a las personas a romper barreras, superar expectativas y encontrar la alegría en cada momento. Amazfit funciona con la plataforma de gestión de la salud patentada por Zepp Health, que ofrece información y orientación prácticas basadas en la nube las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para ayudar a los usuarios a alcanzar sus objetivos de bienestar.
Conocidos por su excelente fabricación, los relojes inteligentes Amazfit han ganado numerosos premios de diseño, entre ellos el iF Design Award y el Red Dot Design Award. Lanzada en 2015, Amazfit cuenta con millones de usuarios y sus productos están disponibles en más de 90 países de América, EMEA y APAC.

