361° Lynx 2: 500 kilómetros para descubrir de qué está hecha
Aquí la review completa:
361° Lynx 2: 500 kilómetros para descubrir de qué está hecha
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Una zapatilla rápida, cómoda y con un agarre excepcional
Cuando una zapatilla llega a nuestras manos, es fácil hablar de tecnologías, materiales, peso o drop. Pero en AETrail creemos que una zapatilla de trail se conoce realmente cuando acumula kilómetros y, especialmente, cuando esos kilómetros se hacen en terrenos exigentes.
Con la 361° Lynx 2 hemos querido hacer precisamente eso. Después de aproximadamente 500 kilómetros recorriendo algunos de los terrenos más complicados y pedregosos de Alicante, llega el momento de analizar qué ha ocurrido realmente con ella.
Sobre el papel, la Lynx 2 es una zapatilla de trail concebida para combinar ligereza, amortiguación, agarre y capacidad para correr rápido en terrenos técnicos. La marca declara un peso de 296 gramos, aunque nuestra unidad, pesada en talla 44, se queda en 304 gramos. Cuenta con un drop de 5 mm y una mediasuela construida alrededor de la espuma PRIMO, un compuesto PEBA supercrítico que busca ofrecer amortiguación y retorno de energía manteniendo un peso contenido.
En la parte inferior encontramos el APEX GRIP, una de las grandes protagonistas de esta zapatilla y uno de los elementos que más nos ha llamado la atención durante estos 500 kilómetros.
Pero antes de hablar de cómo ha envejecido, merece la pena detenernos en su construcción.
Una zapatilla que invita a correr
Desde los primeros kilómetros queda claro que la Lynx 2 tiene un carácter diferente al de su hermana, la 361° Futura 3.
La Futura 3 es una zapatilla que nos está gustando especialmente y que vemos como una opción orientada a largas distancias. Con ella hemos podido afrontar esta distancia sin ningún problema.
La Lynx 2 tiene un planteamiento algo diferente. Es una zapatilla que transmite una sensación más rápida
El ajuste es uno de sus puntos .fuertes. La horma se siente más ceñida, algo lógico teniendo en cuenta su planteamiento, y permite llevar el pie perfectamente sujeto. Es una zapatilla con la que resulta fácil correr rápido y que responde bien cuando queremos aumentar el ritmo.
Con nuestros 74 kg de peso, hemos podido mover la Lynx 2 con mucha fluidez. La zapatilla responde bien y no hemos tenido en ningún momento la sensación de necesitar más ritmo para hacer trabajar la mediasuela.
Por sus características, creemos que los corredores más ligeros podrán disfrutar especialmente de su carácter ágil y de esa facilidad para correr, pero nuestra experiencia después de 500 kilómetros también nos hace pensar que no debemos limitarla exclusivamente a este perfil.
La PRIMO ha demostrado tener suficiente consistencia y capacidad para mantener su estructura incluso después de nuestro uso intensivo. Por ello, creemos que también puede funcionar perfectamente con corredores de mayor peso, especialmente si buscan una zapatilla que combine amortiguación, estabilidad y un comportamiento dinámico sin resultar excesivamente blanda.
En definitiva, aunque su carácter rápido puede hacer pensar inicialmente en corredores ligeros, la respuesta de la mediasuela nos parece suficientemente sólida como para admitir un abanico de pesos bastante más amplio.
Pero que sea una zapatilla rápida no significa que haya renunciado a la comodidad.
Los acolchados son bastante generosos y aportan un plus de confort que se agradece especialmente cuando empiezan a acumularse los kilómetros. También encontramos una plantilla OrthoLite de aproximadamente 5 mm, igual que en la Futura 3, que nos ha parecido realmente cómoda.
El sistema de cierre es convencional, mediante cordones, y no encontramos un bolsillo específico para guardarlos. En su lugar, encontramos la habitual cinta situada sobre la lengüeta, que permite pasar los cordones y mantenerlos sujetos.
La lengüeta integrada en la estructura de la zapatilla es otro detalle que nos ha gustado. Resulta cómoda sobre el empeine y ayuda a cerrar la entrada superior, reduciendo las posibilidades de que las pequeñas piedras terminen dentro de la zapatilla.
Un upper que está demostrando ser muy resistente
Después de 500 kilómetros, uno de los aspectos que más nos ha sorprendido es precisamente el comportamiento del upper.
Y aquí tenemos que hacer una puntualización importante. Sabemos perfectamente dónde solemos romper las zapatillas: en la zona de flexión de los dedos.
Nuestra forma de pisar hace que esa zona trabaje muchísimo y es habitual que, con el paso de los kilómetros, el material termine mostrando signos de fatiga o incluso aparezcan roturas.
En la Lynx 2 esto no ha ocurrido.
Después de aproximadamente 500 kilómetros, el upper permanece prácticamente intacto.
Para nosotros es una prueba bastante significativa de la resistencia del material, porque no estamos hablando de una zapatilla que haya pasado por caminos fáciles. Ha tenido que enfrentarse a terrenos pedregosos, roca y superficies especialmente abrasivas.
A esto hay que sumar los refuerzos termosellados de la puntera. No son exagerados ni añaden una estructura excesivamente rígida a la zapatilla, pero cumplen muy bien su función.
Después de recibir numerosos golpes contra piedras, creemos que ofrecen un nivel de protección más que suficiente para proteger los dedos, manteniendo al mismo tiempo una construcción relativamente limpia y ligera.
APEX GRIP: mucho agarre, pero con una consecuencia
Si hay un apartado donde la Lynx 2 nos ha convencido especialmente es en el agarre.
La suela APEX GRIP funciona realmente bien y nos ha ofrecido mucha confianza sobre diferentes superficies.
En roca y terreno técnico el comportamiento es especialmente bueno, y probablemente sea uno de los principales argumentos para elegir esta zapatilla.
Pero después de 500 kilómetros también hemos podido comprobar que ese excelente agarre tiene una contrapartida.
Nuestra sensación es que los tacos utilizan un compuesto algo más blando que el de la Futura 3, probablemente buscando precisamente ese nivel de adherencia.
El resultado es un agarre fantástico, pero también un desgaste superior.
No estamos hablando principalmente de tacos arrancados o rotos. El desgaste que hemos observado es diferente: los tacos se han ido lijando progresivamente, especialmente en la zona del talón.
Y aquí Alicante ha sido un escenario perfecto —o más bien terrible— para ponerla a prueba. La enorme cantidad de roca y las superficies abrasivas de nuestros terrenos habituales han castigado especialmente esta parte de la zapatilla.
Cuando encontramos su terreno ideal
Durante la prueba también tuvimos la oportunidad de utilizar la Lynx 2 en unas condiciones bastante diferentes a las habituales en Alicante. Una de nuestras salidas transcurrió por una zona de sendas con mucha menos presencia de piedra y bajo una fina lluvia, un escenario que nos permitió comprobar cómo se comportaba fuera de los terrenos más agresivos donde habíamos acumulado buena parte de los kilómetros.
Y aquí la sensación fue realmente buena.
La Lynx 2 se defendió perfectamente en estas condiciones, manteniendo el agarre y, sobre todo, mostrando esa facilidad para correr que ya habíamos percibido desde los primeros kilómetros.
De hecho, después de probarla en diferentes escenarios, probablemente sea en este tipo de terreno donde encontramos su hábitat más natural: senderos relativamente limpios, terrenos compactos, poca roca y condiciones en las que podamos aprovechar su ligereza, su ajuste y el buen comportamiento de la APEX GRIP.
La fina lluvia tampoco supuso un problema. El agarre siguió transmitiendo confianza y la zapatilla permitió mantener un ritmo fluido sin tener que estar demasiado pendientes de cada apoyo.
Quizá sea precisamente aquí donde la Lynx 2 encuentra el equilibrio perfecto entre todas sus características: agarre suficiente, comodidad, protección y, sobre todo, facilidad para correr.
No quiere decir que no pueda desenvolverse en terrenos más técnicos y pedregosos —de hecho, nuestros 500 kilómetros demuestran que puede hacerlo—, sino que creemos que cuanto más limpio sea el terreno, más podremos aprovechar aquello que realmente diferencia a esta zapatilla.
PRIMO: desgaste exterior, pero sin perder su estructura
También encontramos marcas y pérdida de pequeñas partes de la espuma PRIMO de la mediasuela, especialmente en las zonas que quedan más expuestas al contacto directo con las piedras.
La espuma sobresale ligeramente respecto a la suela y, después de 500 kilómetros por terrenos muy pedregosos, esto termina pasando factura.
A simple vista el desgaste es evidente.
Sin embargo, aquí queremos hacer una diferenciación importante entre desgaste visual y pérdida de prestaciones.
Aunque algunas partes de la espuma han saltado como consecuencia de los impactos con las piedras, la mediasuela mantiene perfectamente su forma original.
No hemos observado hundimientos ni deformaciones y, lo que para nosotros es más importante, no hemos percibido una pérdida significativa de amortiguación o de respuesta.
Es decir, la PRIMO presenta algunas heridas de guerra, pero no ha perdido su estructura.
Por tanto, consideramos que estamos más ante un desgaste exterior provocado por el terreno que ante un deterioro funcional de la mediasuela.
500 kilómetros después
Y aquí es donde realmente comienza la parte interesante de esta prueba.
Después de 500 kilómetros podemos decir que la Lynx 2 nos ha dejado muy satisfechos.
Es una zapatilla con un ajuste excelente, cómoda, con buenos acolchados, una protección de puntera suficiente y un upper que está demostrando una resistencia realmente notable.
La mediasuela PRIMO, aunque presenta daños exteriores provocados por las piedras, mantiene su forma y sus prestaciones.
Y la APEX GRIP nos ha proporcionado un agarre fantástico.
Pero también tenemos claro que no todo es perfecto.
La principal duda aparece en la durabilidad de la suela. El desgaste de los tacos, especialmente en el talón, es considerable después de 500 kilómetros y superior al que estamos observando en la Futura 3.
Por eso, nuestra conclusión después de esta prueba es bastante clara.
La Lynx 2 es una zapatilla que invita a correr, con un carácter más rápido que la Futura 3 y un ajuste que transmite seguridad. Pero creemos que su terreno ideal probablemente no sea aquel en el que la roca y las superficies extremadamente abrasivas sean una constante.
Nuestra experiencia en sendas más limpias y con una fina lluvia nos ha mostrado probablemente el escenario donde mejor encaja: terrenos compactos, senderos con poca piedra y recorridos donde podamos aprovechar su capacidad para correr rápido sin someter la suela continuamente a la abrasión de la roca.
En esas condiciones creemos que podremos aprovechar mejor todas sus virtudes y, al mismo tiempo, prolongar la vida útil de la suela.
Porque al final, esa es precisamente la diferencia entre una ficha técnica y una prueba real:
después de 500 kilómetros ya no hablamos de lo que una zapatilla promete hacer, sino de lo que realmente ha demostrado hacer.






