¿Correr trail descalzos?

6 julio 2016 0 Por Carlos Ultrarun

En la Asociación Española de Trail pensamos que todos pueden tener un hueco dentro de este mundo de libre disfrute de la naturaleza y porqué no, los «descalcistas». Para ello nos hemos puesto en contacto con uno de sus mas ilustres representantes, Nano Pies Negros y le hemos pedido que nos cuente como se puede plantear cualquiera de nosotros empezar a correr descalzos por el monte.
Este es su primer análisis, pero nos promete mas información.
¿PUEDE HABER ALGO MÁS PLACENTERO Y NATURAL QUE USAR NUESTRO CUERPO PARA EL FIN QUE HA EVOLUCIONADO?

Todas las personas con las que hablo, muchos de ellos corredores, tras la sorpresa inicial de verme descalzo y las preguntas habituales, comienzan un rápido proceso de interiorización de la idea de correr descalzo y disfrutar con ello. Quiero resaltar esto:

LA IDEALIZACIÓN DE CORRER DESCALZO Y DISFRUTAR

No he conocido a nadie a quien no le atraiga la idea de poder recorrer paisajes idílicos, corriendo, libre, descalzo, desnudo si quiere ya que es su sueño, sintiendo con todo su cuerpo, y especialmente con los pies que está en conexión con la tierra. Esto es, para la mayoría, una utopía, algo deseado aunque inalcanzable pero que, al ver otra persona, alguien normal hacerlo, nos hace romper la barrera de lo que pensamos inalcanzable, dejándonos sólo lo deseado. A partir de ahí es una bola de nieve rodando por una ladera y lleva poco tiempo hasta que caemos en la cuenta de que ir descalzo y, por ende correr descalzo, es algo posible, y algo que queremos probar.

Ahora bien, un corredor descalzo que empieza a tocar Trail ya ha tenido una adaptación y transición de calzado a descalzo, y un tiempo para habituar la musculatura y la piel, a la readaptación de su cuerpo, y no únicamente de sus pies.

Es posible comenzar a correr descalzo de muchas formas diferentes, cada una con sus peculiaridades, incluso directamente por sendas o caminos en buenas condiciones, aunque sabemos que en Trail es difícil encontrar la misma textura durante una distancia larga pero, en sea cual sea la vía elegida, cuando el objetivo es CORRER DESCALZO Y DISFRUTAR, debe realizarse sin prisas y sin planes.

Según la percepción de la mayoría de corredores, el “entrenamiento” implica “sufrir” para conseguir un “objetivo”, y hemos perdido la búsqueda del disfrute por sí mismo en el que el “proceso” es igual de satisfactorio o más que la consecución del “objetivo”.

Con esta mentalidad muchos corredores han decidido comenzar a correr descalzos con el planteamiento de una transición dolorosa, un período de sufrimiento, llevando al cuerpo al límite, y en muchos casos lo han sobrepasado, perdiendo por el camino, quizá, lo más importante: no me imagino a nadie soñando un paisaje idílico, corriendo, libre, descalzo, desnudo si quiere ya que es su sueño, y… haciendo series, o fartlek, o mirando el cronómetro!
El placer de descalzarse debe buscarse desde el primer día y continuar disfrutando del mismo según se va evolucionando, paso a paso, por el simple hecho de disfrutar, como cuando éramos niños, pues lo que vamos a hacer realmente es reeducar todo nuestro cuerpo a una forma de correr nueva, y no hay mejor manera de aprender que jugando y disfrutando.

Al correr descalzo nuestros pies van a cambiar asombrosamente y van a ser más fuertes, más sanos, más flexibles e increíblemente más sensibles, y no me refiero a la hipersensibilidad desagradable y dolorosa de descalzarse en una superficie incómoda, me refiero a aprender a “leer braille” con los pies diferenciando todo tipo de texturas, durezas, temperaturas, matices e incluso materiales. Nuestros pies tienen tantas terminaciones nerviosas por centímetro cuadrado como las palmas de las manos, los labios o los genitales!

Esta sensibilidad recién recordada nos va a, queramos o no, reeducar nuestra forma de correr, pues nos va a hacer muy conscientes, a veces dolorosamente conscientes, de nuestra forma de pisar y de que nuestro paso por el mundo antes de descalzarnos era cualquier cosa menos suave. Nuestra forma de correr se verá modificada teniendo menor desplazamiento vertical y modificando la fase de apoyo para buscar una pisada muy suave, silenciosa y fluida.

Si nuestros pies y técnica de carrera van a cambiar esto es sólo el principio. Los pies son la base de nuestra posición erguida por lo que, cualquier cambio en ellos, por pura lógica y física, va a conllevar adaptaciones y cambios en esa columna que realmente somos, re-alineando nuestras caderas y nuestra espalda, cuello y cabeza. El cambio en la técnica conllevará adaptaciones en la musculatura que no trabajaba de esa manera, empezando de abajo a arriba, y afectando a todo nuestro cuerpo.

Con el ánimo de poder entrar en detalle en todos estos aspectos  iremos, poco a poco, desgranándolos en posteriores artículos.

Nano tiene, 41 años, está casado con 3 niños, empresario, asesor nutricional,  deportista y corredor desde hace unos 10 años. Vive en Ribeteada, un pueblecito de Madrid.

Algunas carreras de trail que ha corrido (todo descalzo, claro): Marató y Mitja 63k en Castellón, Trail  Peñalara  60k, Ultramaratón de los Cañones en Chihuahua, Circular al Monteperdido non-stop,  Madrid-Segovia 104km, 100km en 24 horas en Madrid.

Para contactar con el:
www.correrdescalzo.com
Facebook:  Nano Piesnegros y  página Facebook Correr Descalzo
Twitter: @Nanopiesnegros
Instagram: Nano Piesnegros